Fue construido en 1856 por una sociedad de artistas, para favorecer el
resurgir del género de la Zarzuela, que había decaído
a finales del siglo XVIII, por el empuje de la ópera italiana.
Es un edificio con fachada de línea Neoclásica y encierra
en su interior, toda la riqueza de decorados al uso de su tiempo. (Como
edificio no desmerece, e incluso puede superar, al Liceo de Barcelona
y a la Escala de Milán).
Fue siempre propiedad privada, hasta que en 1964 el Estado se hizo cargo
de la mayoría de las acciones, para preservar este bien cultural.